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En las Jornadas Pastorales del 2003 reconocíamos como uno de los rasgos significativos del Rostro Ideal que queríamos ser una Iglesia Samaritana y Servidora, y lo expresábamos rezando “Señor, has suscitado en nosotros el deseo de ser un pueblo samaritano en el que brille, por sobre todo, la caridad y la solidaridad. Por eso, elegimos asumir la opción de Jesús, su amor preferencial por los pobres, los débiles y enfermos…” En sintonía con lo expuesto desarrollaremos tres encuentros con la metodología de taller, que estarán inspirados en el texto bíblico del Buen Samaritano (Lc. 10, 29-37) y bajo el lema “El voluntariado, germen de un camino discipular”.

 

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